Las viseras faciales no proporcionan protección si no hay suficiente distancia

La Organización Mundial de la Salud advierte contra el uso de protectores faciales pese a que puedan parecer una alternativa para las mascarillas.

 

 

El uso de una visera de plástico reduce la propagación de las gotas respiratorias que contienen el virus. Lo reduce, pero no lo evita. Una persona contagiada puede contagiar, a su vez, usando una visera facial. Y lo mismo ocurre con una sana, aunque al contrario: se puede contagiar. 

 

 

La mascarilla es la barrera más eficaz para protegernos de la COVID-19

 

Usando la mascarilla prevenimos la propagación del virus. Por eso es tan recomendable como obligatorio su uso. Sobre todo cuando, por motivos de trabajo nos veamos rodeados por personas ajenas a nuestro hogar.

 

 

Las viseras faciales no proporcionan protección si no hay suficiente distancia - Mascarillas Béjar

El protector facial sólo puede ser parcialmente efectivo a más de 2 metros de distancia, y siempre seguiría siendo obligatorio el uso de mascarilla

Por eso, en caso de usar este tipo de máscaras faciales, recomendamos que siga usando mascarilla, se lave las manos, no se sienta falsamente protegido por estas protecciones faciales porque no se puede garantizar su efectividad, y menos si está rodeado por un gran número de personas en un espacio pequeño.

 

 

Por eso recomendamos tener siempre una mascarilla quirúrgica puesta y quizás otra a mano, de repuesto.

 

 

Cuando salgas en público con personas que no están en tu casa, debes usar una mascarilla para protegerte a ti mismo y a los demás.

 

 

Si aún después de todo lo explicado, decide usar una de estas viseras, insistimos: debe lavarse las manos antes de quitársela para no contaminar la máscara, ni la cara.

 

 

Usar la visera puede ser un complemento para protegernos de la propagación del virus, pero no es la mejor herramienta y, sobre todo, no debe ser la única.

 

 

Los expertos en salud dicen que la evidencia es clara en cuanto a que las máscaras pueden ayudar a prevenir la propagación de COVID-19, pero sólo si las personas las usan a una distancia de al menos 2 metros de otras personas.

 

 

Aunque una visera facial puede proteger contra las gotas y aerosoles de la infección, puede no ser eficaz contra el aerosol de todo el cuerpo del virus, como una gota de sangre.

 

 

Las viseras faciales no proporcionan protección si no hay suficiente distancia - Mascarillas Béjar

2 metros podrían estar bien para las personas que son asintomáticas cuando hablan al aire libre, dice Bourouiba, siempre y cuando usen una máscara. El estudio está diseñado para determinar si las máscaras faciales son capaces de proporcionar protección contra los estornudos, la tos y las gotitas en el aire cuando las personas están cerca una de la otra durante la interacción cara a cara. Descubrieron que las máscaras faciales no siempre son suficientes para proteger a las personas de la COVID. 

 

 

Este tipo de estudios sugiere que las mascarillas quirúrgicas pueden limitar teóricamente la propagación de las enfermedades respiratorias, pero muchos diseños de mascarillas no han sido probados en la práctica. Es demasiado pronto para demostrar si las máscaras son una medida de salud pública eficaz para la población, y los datos disponibles están limitados por la falta de datos sobre si las máscaras se utilizan en conjunto con otras medidas.

 

 

Lo difícil que es hacer cumplir las normas sobre las mascarillas ffp2 y velar porque se usen correctamente. Este tipo de estudios se encuentra todavía en las primeras etapas de desarrollo y todavía no han demostrado si el uso de mascarillas quirúrgicas en general funciona tan bien como sugieren. Por ejemplo, algunos equipos de enfermería usan máscaras faciales o respiradores N95 cuando tratan a los pacientes, y se cree que el uso de dichas máscaras reduce la probabilidad de transmisión de la enfermedad por parte de una persona infectada.